A propósito de lo expresado por Zolezzi contra el Instituto Nacional.
El Rector
Zolezzi de la Universidad de Santiago tiene derecho a expresar ideas, pero no
debe difundir caricaturas ni mitos que no aportan a la mejora de la Educación,
sino que al contrario, se cae en mentiras basadas en prejuicios y percepciones
alejadas de la realidad.
Los países
necesitan elites preparadas que las dirijan y el Instituto Nacional así como
otros considerados “emblemáticos” aportan en incluir diversidad de origen vía
meritocracia en la elite, sin la presencia del Instituto Nacional (Gratuito, de
Alta Exigencia y calidad) los colegios privados arrasarían con los altos
puntajes, condenando a Chile a una situación mucho más aguda en cuanto a
Segregación Socioeconómica.
Para
romper el clasismo segregador (principal falencia para lograr un país
desarrollado y cohesionado) necesitamos más proyectos educativos
integrales con visión de sociedad pero abiertos a recibir alumnos sin preguntar
cuanto ganan o que piensan/creen los padres, solo valorando las capacidades académicas,
necesitamos más institutos nacionales idealmente en todas las comunas de Chile,
por eso el proyecto de crear Liceos Bicentenarios apuntaba muy bien y prueba
de ello son los buenos resultados obtenidos por los Bicentenarios en las
pruebas tanto SIMCE como PSU.-
Todo el proceso civilizacional implica mejora continua vía esfuerzo,
disciplina y trabajo, es cierto que el Instituto selecciona, pero selecciona alumnos
esforzados y les da disciplina, rigurosidad y capacidad crítica, los motiva a
tener visión de país, por eso vemos a muchos ex institutanos que luego son
destacados dirigentes o profesionales en las más diversas áreas del
conocimiento y quehacer laboral. En el Instituto Nacional se vive y respira la
República en cada espacio, históricamente sus estudiantes son críticos y
proponen cambios para mejorar la sociedad que les toca vivir. Por lo tanto la
caricatura de que el Nacional solo prepara para la PSU se cae por su propio
peso al no tener validación ni sustento.
La educación debe apuntalar esos tres ejes: Esfuerzo, Disciplina y
Trabajo. Acá en
Chile se está llegando a un nivel en la discusión y me temo también derive en Políticas
Públicas, donde está dando lo mismo el esfuerzo individual, y esa
relativización de las capacidades condenará a generaciones completas a la
mediocridad y al país al subdesarrollo.-
Luis Felipe Zúñiga
Institutano
Cientista Político y Administrador Público.
